Américo Torres
SELECCIÓN
TEMAS:
01 - Zamba para decirte adiós (zamba)
02 - Gris otoñal (litoraleña)
03 - La arenosa (cueca)
04 - Que lindo se ha puesto el pago (zamba)
05 - Serenata del 900 (serenata)
06 - Pa'l gauchaje (zamba)
07 - Chacarera para un arbolito (chacarera)
08 - Vidala para un crespín (vidala)
09 - Anocheciendo zambas (zamba)
10 - Los Reyes Magos (takirari)
11 - Que nadie sepa mi sufrir (vals peruano)
12 - El que toca nunca baila (zamba)
AMERICO TORRES
Dice un poeta salteño que a su provincia la hizo Dios entre cantores cuando tenía tiempo. Culminado su tarea, asomado entre las altas cumbres cordilleranas, él mismo se admiró de su obra. Y ante tamaño belleza dijo: "¡Ahora, canta!" . .. Señalando así que a ese rincón de la tierra sólo le faltaba la voz. Y tal vez es por eso, que los hijos de Salta nacen acollarados a una copla y sus canciones de cuna florecen en el milagro de las guitarras.
Américo Torres es hijo de esa provincia. Mas precisamente de Tartagal. Allí, entre soles ardientes y andando los caminitos de ripios que van a perderse en las montañas, aprendió a cantar la zamba. Esa que se trajo prendido en el alma cuando muy jovencito se largó a Buenos Aires.
Y ese mundo de coplas aprendidas en su pago natal, son como pial que de tanto en tanto lo llevan a volver a su pueblo, a su gente. Para empaparse de esa salteñidad que con orgullo proclama.
A pesar de su juventud, llevo largo y duro camino transitado detrás de este sueño cancionero. Creciendo día a día en su arte con ese saber que da la vida. En este caso, la suma de noches de varios años sembrando cantos en la noche porteña y compartiendo horas con ese público que poco a poco fue dando resonancia a su nombre. El que se va gestando como las tradiciones. Yendo de boca en boca. "Ché... vamos a tal lado que hay un pibe que canta muy bien" Cuántas veces un admirador de América Torres le habrá acercado así a otro admirador en potencia.
Transitando varios ritmos escucharán en este LP al Américo Torres madurado ya en su canto. El que interpreta entrecerrando los ojos como para vivir su mundo norteño. Y mirar desde lo alto de un cerro cómo bajan por la ladera las coplas; se detienen a vivir la amistad de un árbol y gozan del frescor de su sombra. Y tal vez deja alli en sus ramas -como un fruto invisible- la canción que despierta con el susurro del viento.
Valles y ríos. Montañas y cerros. Paisajes geográficos desbordarán en voz. Y tal vez se adivine el arrullo del río, los espinillos allí en el vado, el perfume de yerba buena, de menta o poleo que carga la brisa.
Y como en el canto es más importante el paisaje humano, aquí que el hombre lleva adentro, no se extrañe si al escuchar a este Américo Torres se le hace que allá en lo alto, en la punto de una estrella, deja engarzado un sueño que se hizo copla.
Américo Integró durante un tiempo el conjunto salteño “Los Gauchos de Güemes”, hasta 1962, en que fue reemplazado.
Falleció en la Ciudad de Buenos Aires el 13 de Enero de 1992.

